Entrevista con Ricardo Klapwijk:

"El tango es un regalo de Argentina a todo el mundo"



Llegó hace 15 años a Buenos Aires y, enamorado del tango, decidió quedarse. Hoy vive medio año aquí y el resto en Alemania, con su novia Sol, bailarina de Berlín que también goza al ritmo del 2 x 4

Textos: Alejandra Rodríguez
Fotos: Carlos Vizzotto (Gentileza de www.tango-argentino.info)


Hace 15 años llegó a la Argentina para darse el gusto de bailar tango junto con su pareja en aquel momento, Nicole Nau. Preveían una estancia de tres meses, pero se quedaron. A las 6 semanas integraban el elenco de Maratón, en el Teatro Colón, bajo la dirección de Jaime Kogan. Entonces, empezaba otra historia para Ricardo Klapwijk, "el holandés", ingeniero holandés de 40 y tantos, que un día decidió que su vida ya no pasaba por construir edificios. "Perdí mi corazón en el tango -sintetiza-, y ya no podía expresarme en la arquitectura como lo hacía con la danza".

Hoy comparte su pasión por el tango y la vida con Rotraut Rumbaum (Sol, su nombre artístico) y divide su tiempo entre Buenos Aires y Alemania, donde da clases y seminarios en Berlín, Frankfurt, Munich, Tübingen, Wiesbaden, Erfurt y otras ciudades.
En nuestra ciudad presentó en septiembre último la ópera tango Orestes, en su calidad de productor, luego de una exitosa gira debut en Holanda y Bélgica. En estos días, realiza una suerte de tournée por los alrededores de Frankfurt, presentando durante todo el mes, en un sitio diferente cada día. Enero lo reencontrará con Buenos Aires, sus clases en Corrientes y Rodríguez Peña, y la tarea de continuar trabajando para llevar Orestes al exterior y al interior de nuestro país.

"El tango es un lenguaje internacional", dice el holandés, y los ojos azules le brillan. Se acomoda el cabello que roza sus hombros mientras revive aquellos primeros años en Buenos Aires, cuando era habitué de Tango Mío y del Café Homero. "El Homero fue un café mágico -recuerda-, íbamos a bailar los viernes y sábados, y las madrugadas de baile y milonga recibían al Polaco Goyeneche, a Juárez y a otros artistas que salían de sus shows".

***

El inconfundible acento no desentona con sus expresiones "porteñas". Y como si hiciera falta, aclara: "somos europeos, empezamos a bailar un estilo diferente". Pero el baile es el código que lo hermana con Buenos Aires y su cultura versátil y contradictoria. Ricardo sabe que para muchos resulta extraño que un holandés y una alemana dicten clases de tango ya no en Europa sino en la cuna misma de esa danza sensual y apasionada. "No tengo el peso de la cultura de la generación anterior", responde, libre de prejuicios. "Por otra parte -agrega-, el extranjero baila el tango como tal; no olvidemos que se trata de un baile de inmigrantes y nosotros también somos inmigrantes en esta tierra".

Entonces interviene Sol, diáfana y bella, dueña de una delicada firmeza. Ella habla en alemán mientras él la observa, para luego traducirla: "Buenos Aires es un baile de inmigrantes, un encuentro de diferentes culturas que se dan cita en el tango. Este carácter estético se repite en Berlín, una ciudad multicultural que baila tango". Sol dice que en Europa, los adeptos al tango como danza social viajan mucho, y adonde van, bailan tango; se comunican por medio del baile. "Esto es algo que tiene que ver con el origen del tango. El tango es una forma de conectarse con otras culturas y el encuentro se produce en el baile. Algo que de a poco empieza a verse en las milongas de Buenos Aires", afirma.

***

¿Pero cómo llegó este furor del tango argentino en el resto del mundo? Según Ricardo, “el principio de la onda Tango en Europa comenzó con Piazzolla porque a pesar de ser tan de Buenos Aires, su música es universal. Ahora también se baila mucho Pugliese, porque es más moderno. No tanto la Vieja Guardia; orquestas como las de Troilo o D’Arienzo son más difíciles de expresar con la danza para un extranjero”.

Conocedor del recorrido del baile que hoy ocupa su vida, el holandés explica que "hay momentos en la historia del tango en que se abre al mundo; sucedió con Piazzolla, en primer lugar, y luego con Tango Argentino, la compañía de Claudio Segovia, que llevó la danza fuera de Argentina. A partir de entonces, los maestros argentinos comenzaron a viajar a Europa para dar clases, como Eduardo y Gloria. Y hoy encontramos que en Alemania y en Holanda se llegó a un punto en que se pueden diferenciar estilos de baile".

Claro que si se trata de métodos y técnicas, cada cual atiende su juego. "El tango vive su improvisación, y esto es algo muy diferente para los europeos, japoneses y americanos, que provenimos de culturas más organizadas. Por eso cuesta comprender que también se trata de expresar el tango desde cada uno, en lugar de bailar un tango estandarizado".

***

Sol baila y enseña tango desde hace cuatro años y medio. Aprendió en Berlín, donde vivía y daba clases. Estudió teatro, contact, vestuario y danzas diversas. Explica que el sistema de clases en Alemania difiere bastante del argentino. Cada escuela tiene determinada cantidad de clases de 1 ½ hora semanal y el curso es metódico y sistematizado; "es el que funciona mejor según la idiosincrasia del país", sostiene.

¿El tango dejará de ser argentino entonces? Ella responde sin dudar: "La Argentina está ganando por lo que pasa con el tango en el mundo, ahora el tango se valora más puertas adentro por su repercusión en el exterior". Ricardo agrega: "Ya ocurrió dos veces en la historia, con Gardel y con Piazzolla; ambos triunfaron fuera del país y luego fueron valorados acá". .

Por último, "el holandés" reflexiona: "El tango es un regalo de este país a todo el mundo. Permite que se conozcan los valores de la cultura argentina que muchas veces los propios argentinos no pueden sentir. Vivir en un país como si fuera un exilio y a la vez tener que reconocer que tu cultura se impone en el mundo es un conflicto para resolver entre los argentinos".

volver arriba / back to top

Interview with Ricardo Klapwijk:

"Tango is a gift Argentina has made to the whole world"


He arrived to Buenos Aires 15 years ago and, in love with Tango, he decided to stay. Today he lives six months in Argentina and the rest of the year in Germany, with his girlfriend Sol, a dancer from Berlin who also enjoys by 2x4 rhythms

By Alejandra Rodríguez
Photos: Carlos Vizzotto (Courtesy: www.tango-argentino.info)

He arrived to Argentina 15 years ago to dance Tango with his former couple, Nicole Nau. Then they foresaw a 3 months stay, but finally they lingered. Six weeks later they formed part of Marathon's cast at the Teatro Colon, directed by Jaime Kogan. That was the beginning of a new story for Ricardo Klapwijk, "el Hollander", a 40-something engineer who one day decided that his life was no more a constructor's life. "I lost my heart for Tango -he synthesizes-, and I couldn't express myself through architecture as I did dancing".

Today he shares his passion for Tango and his life with Rotraut Rumbaum (Sol, her artistic name), and split his time between Buenos Aires and Germany, where he offers classes and workshops in Berlin, Frankfurt, Munich, Tübingen, Wiesbaden, Erfurt and other cities.

Last September he presented -as the producer- the opera-tango Orestes in Buenos Aires, after a successful debut-tour in Holland and Belgian. These days, he is doing a sort of tourney round Frankfurt's surroundings, presenting at a different place every evening of the month. January will encounter him to Buenos Aires once more, with his tango lessons in Corrientes and Rodríguez Peña, and the task to keep on working to take Orestes abroad and to the Argentine provinces.

"Tango is an international language", says the "holandes", and his blue eyes shine. He fiddles with his hair that falls over his shoulders while he revives those first years in Buenos Aires, when he used to attend Tango Mío and Café Homero. "Homero was a magical café -he remembers-; we danced there every Fridays and Saturdays, and early dancing and milongas hosted Goyeneche, Juarez and many other artists after their shows".

***

His unmistakable accent is not out of tune with his "porteño" expressions. And as if it was necessary, he explains: "we are European; we started to dance a different style". But dancing is the common code which joins him to Buenos Aires and its versatile and contradictory culture. Ricardo knows that many people will find strange that a Dutch and a German give Tango lessons, not only in Europe but in the very birth city of that sensual and passionate dance.

Diaphanous and beautiful, Sol intervenes, with delicate firmness. She speaks German while he observes her, and then he translates: "Buenos Aires is an immigrants' ball, an encounter among different cultures which date at Tango. This aesthetic character repeats in Berlin, a multicultural city that dances tango". Sol says that in Europe, tango followers travel a lot, and wherever they go, they dance tango; they communicate with each other through dancing. "This is related to the origins of Tango. Tango is a way to connect with other cultures and the encounter is caused by the dance. A fact that is starting to happen at Buenos Aires' milongas", she asserts.

***

But, how did this Tango Argentino rage get to the rest of the world?
According to Ricardo, "the Tango wave in Europe began with Piazzolla, because though he was so porteño, his music was universal. Nowadays, Pugliese is very much danced because it is modern. But they don't dance Old Guard; orchestras like Troilo's or D'Arienzo's are difficult for foreigners to express through the dancing".

A connoisseur of Tango past, the Hollander explains that "there are moments in the history of Tango when it opens to the world; it happened with Piazzolla, in the first place, and then with Tango Argentino, Claudio Segovia's company, who took tango dancing out of Argentina. Since then, Argentine masters started traveling to Europe to teach, like Eduardo and Gloria did. And today we found that in Germany and Holland you can differentiate dancing styles".

Coming to methods and techniques, differences are unavoidable. "Tango lives its own improvisation, and this is a huge difference for Europeans, Japanese and Americans, who come from more organized cultures. That's why it is difficult to understand that you also have to express tango from yourself, not just dance a standardized Tango".

***

Sol has been dancing and teaching Tango for the last four and a half years. She learned in Berlin, where she used to live and work. She studied drama, contact, costume and several dances. She explains that the German teaching system differs from Argentine method. Each school has certain number of weekly classes (1 ½ hour) and the course is very methodic and systemized; "it is the process that better works according to German idiosyncrasy".

Then, Tango will not be Argentine anymore?
Sol replies with no hesitation: "Argentina is gaining from Tango spreading round the world; now Tango is valued inside the country because of its significance gained abroad". Ricardo adds; "This has already happened twice in Tango history, with Gardel and with Piazzolla; both of them were valued here after they had success abroad".

Finally, the Hollander reveals: "Tango is a gift this country has made to the whole world. Tango makes Argentine culture's values to be known, something that not many Argentine people can feel. To live in a country as if it was an exile and, at the same time, to recognize that your culture imposes on the world is a conflict Argentine will have to solve".

volver arriba / back to top




 
   


Show Argentina